Respuesta de Jorge Gamboa

Hola Monika:

Me alegra mucho recibir sus comentarios, ya que me da la oportunidad de aclarar todos estos puntos y debatir con alguien cuya opinión respeto mucho. A propósito, deberíamos crear un espacio para debatir estas cosas, ya sea en un seminario, mesa redonda, por Internet, etc.

La propuesta que vengo haciendo desde hace un tiempo no consiste en afirmar la ausencia de vínculos entre los grupos indígenas que poblaron el altiplano cundiboyacense. Lo que digo, concretamente, es que no había una unidad lingüística ni una unidad política. Creo que en realidad no es una afirmación nueva. Ya muchos la habían hecho. Así que no estoy diciendo que sea una idea que a nadie se le hubiera ocurrido antes o algo por el estilo. Lo que me ha llamado la atención es que, aunque muchos investigadores tienen esto claro, inconscientemente siguen pensando en esa homogeneidad, al considerar que toda el área fue una especie de área cultural homogénea. Esto se expresa en el uso que se da del etnónimo “muisca”, que genera esa imagen de unidad. Seguimos hablando de “los muiscas” como si fuera un conjunto de gente unida por una identidad cultural común. Mi tesis es que los españoles les pusieron ese nombre de modo muy vago y genérico a un conjunto de sociedades que a sus ojos eran similares, pero que en realidad, vistas desde ellos mismos, no lo eran. Es más o menos como lo que nos pasa con respecto a los “turcos” o los “chinos”. En mi pueblo, llamaban turcos a todos los comerciantes de ropa árabes que venían de varios países, que nada tenían que ver con los turcos. Incluso muchos eran cristianos libaneses. Y con los chinos pasaba igual. Eran en realidad japoneses, coreanos y vietnamitas.

Pruebas sobre lo que digo, en el campo lingüístico y politico hay muchas. Todos los lingüistas (María Stella González, Diego Gómez, Facundo Saravia, etc.) coinciden en que no era una lengua sino varias y que el intento por unificar lingüísticamente fue algo que hicieron los frailes coloniales, pero fracasaron. Y en cuanto a la falta de unidad política, lo que yo hago es plantear que había más cacicazgos independientes de los que se pensaba (por ejemplo Guatavita, Sogamoso, Duitama, etc., no estaban sujetos al zipa o al cacique de Tunja, sino que eran independientes).

Yo creo que había intensos contactos entre todos estos grupos desde hace milenios. Comerciaban, hacían la guerra, tenían relaciones de parentesco, compartían formas de producción, etc. El problema para mi es la unidad política y cultural. Y en esto último es donde es más confuso, porque depende incluso del concepto de “cultura” que uno maneje. Para mí no es una serie de rasgos que puedan enumerarse, sino algo más complejo, difuso, donde es difícil trazar una línea y delimitar claramente sus contornos, ¿qué era lo “muisca”? ¿una lengua? ¿unas creencias? ¿unas costumbres? ¿unos estilos cerámicos? Lo que yo propongo es que aquí pasaba algo similar a lo de la Europa medieval. Había una cierta “unidad” en términos de ciertos códigos culturales comunes: lenguas de un origen más o menos cercano al latín, una religión como la católica, el islam y las religiones nórdicas, unos estilos arquitectónicos que derivaban de modelos griegos y latinos, con lo cual un observador externo podría pensar que eran “europeos”, pero en realidad eran vikingos, andaluces musulmanes, napolitanos, francos, con costumbres que a cierto nivel podían ser parecidas, pero en otros eran muy distintas. A un chino le podrían parecer diferencias insignificantes, pero un sajón podría sentirse insultado si lo comparaban con un musulmán de Al-Andalús, aunque en ambos lugares se construyera siguiendo patrones romanos o se hablaran lenguas emparentadas con el latín.

Tal vez con esto queda más claro el argumento. Los “muiscas” son una creación del proceso de conquista y una “invención” de los españoles, en el sentido de que le pusieron ese nombre a unos grupos que les parecieron muy similares y habitaban un área geográfica similar, pero que no se reconocían a si mismos como iguales. La identidad (si es que ese concepto se puede todavía aplicar a algo) era limitada a su “pueblo” o cacicazgo o valle, pero no iba más allá. La consciencia de pertenecer a un grupo unificado surgió después, y fue fruto del régimen colonial, que le dio un trato similar y los metió a todos en el mismo saco.

Hasta pronto y seguimos conversando.

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